El diputado del PP y concejal en el Ayuntamiento de Pamplona, Carlos García Adanero, ha lanzado una dura advertencia al Partido Socialista por su decisión de entregar la alcaldía de la capital navarra a EH Bildu. En una entrevista en esRadio, Adanero ha descrito el ambiente vivido durante los Sanfermines como un punto de inflexión, un reflejo del hartazgo ciudadano que se ha traducido en una exhibición sin precedentes de símbolos nacionales como respuesta directa a lo que califica de «cambalache».
La «vergüenza» de un pacto imborrable
Adanero no ha dudado en señalar al PSOE como el único responsable de que EH Bildu ostente el poder en Pamplona. Para el diputado popular, esta maniobra política, ejecutada a través de una moción de censura, es una mancha que perseguirá a los socialistas durante mucho tiempo.
El 28 de diciembre de 2023, Joseba Asiron (EH Bildu) se convirtió en alcalde de Pamplona gracias a los votos del PSN-PSOE, Geroa Bai y Contigo-Zurekin, que prosperaron en una moción de censura contra Cristina Ibarrola (UPN). El PSOE justificó su apoyo a la izquierda abertzale alegando una supuesta «parálisis» en el consistorio, una decisión que fue duramente criticada por UPN y PP como una traición a los votantes y a la historia de Navarra.
San Fermín y la rebelión de las banderas
Según el concejal pamplonés, la respuesta a esta imposición política se ha hecho visible en las calles durante las fiestas de San Fermín. Adanero describe una explosión de sentimiento español, especialmente palpable en la Plaza de Toros, un fenómeno que considera inédito en la ciudad.
El dirigente popular ha destacado que no se trata de un hecho aislado, sino de una tendencia creciente. La presencia de la camiseta de la Selección Española como vestimenta festiva y la profusión de banderas rojigualdas son, a su juicio, la prueba de que una parte de la sociedad navarra ha decidido dejar de esconder sus símbolos.
Los jóvenes pierden el miedo: «La gente se calla menos»
Para García Adanero, el cambio más significativo es de actitud, especialmente entre las nuevas generaciones. Sostiene que los jóvenes navarros están perdiendo el complejo o el miedo a expresar su identidad española, un sentimiento que durante años fue reprimido o silenciado por la presión del nacionalismo.
Si bien reconoce que el éxito de la Selección Española de fútbol «es un empujón» que facilita la exteriorización de este orgullo, insiste en que el fenómeno va más allá. Es una corriente de fondo, una afirmación identitaria que, en su opinión, el pacto del PSOE con Bildu no ha hecho más que acelerar. La cesión de Pamplona a la izquierda abertzale, lejos de apaciguar, ha despertado una reacción cívica que se manifiesta con más fuerza que nunca.



