El cerco judicial y político sobre José Luis Rodríguez Zapatero se estrecha. Las últimas revelaciones en el marco de la investigación por el rescate de la aerolínea Plus Ultra han provocado una contundente reacción del Partido Popular. El senador Fernando Martínez-Maíllo, quien interrogó al expresidente en la comisión de investigación del Senado, ha asegurado en esRadio que las nuevas confesiones evidencian que Zapatero «engañó a todos los españoles» y le augura un futuro procesal muy complicado.
Un castillo de naipes de mentiras
Según Martínez-Maíllo, la versión que Zapatero ofreció en sede parlamentaria ha quedado completamente desmontada por las declaraciones de su presunto testaferro y del propio presidente de Plus Ultra. El expresidente socialista negó categóricamente cualquier implicación, pero los hechos que afloran en la instrucción judicial parecen dibujar una realidad muy distinta.
El vínculo con Sánchez: «Sus destinos están unidos»
Para el dirigente popular, este escándalo no se limita a la figura de Zapatero, sino que salpica de lleno al actual Ejecutivo de Pedro Sánchez. Martínez-Maíllo considera que el respaldo incondicional del Gobierno a su antecesor socialista es una prueba irrefutable de la connivencia y la responsabilidad compartida en una operación que califica de «claramente irregular».
Montero y la sospechosa inacción de Hacienda
Las responsabilidades políticas apuntan directamente al Consejo de Ministros que aprobó el rescate. En el punto de mira se encuentra la actual vicepresidenta, María Jesús Montero, entonces ministra de Hacienda y responsable última de la SEPI. Maíllo recordó que los tres presidentes del organismo público nombrados durante su mandato están investigados en distintas causas, lo que evidencia una gestión, como mínimo, negligente.
La trama se vuelve aún más oscura al analizar el papel de la Agencia Tributaria. Martínez-Maíllo calificó de «imposible» y «uno de los temas más sospechosos» que Hacienda no detectara durante varios ejercicios que el presunto testaferro de Zapatero no presentaba su declaración de la renta. El PP ya ha solicitado explicaciones en el Senado para averiguar «quién ha sido el que ha dado la orden de saltarse esos controles», una acusación gravísima que sugiere una posible instrumentalización de las instituciones del Estado para proteger intereses particulares.



