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Podemos sentencia al PSOE por la corrupción: ‘Patético’ que Sánchez no cese a la directora de la Guardia Civil imputada

Guerra total en la izquierda: Podemos rompe con el PSOE por la corrupción

La frágil tregua en el bloque de la izquierda ha saltado por los aires. Podemos ha cargado con una dureza sin precedentes contra el Gobierno de Pedro Sánchez, acusándolo de estar «carcomido por la corrupción» y de proteger a sus altos cargos imputados. El detonante ha sido la negativa del presidente a cesar a la directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, investigada formalmente en el denominado ‘caso Leire’. La formación morada ha trazado una línea roja y ha sentenciado su relación con sus antiguos socios: en la situación actual, no volverían a gobernar con el PSOE.

«Es patético que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, no haya acordado el cese fulminante de la directora de la Guardia Civil. El Gobierno está carcomido por la corrupción».

— Pablo Fernández, coportavoz de Podemos (Rueda de prensa, 08/07/2024, citada por Europa Press)

El ‘Caso Leire’: La imputación que Moncloa ignora

Lejos de ser una mera sospecha mediática o lo que el Gobierno suele despachar como «lawfare», la situación de Mercedes González tiene una sólida base judicial. El Ejecutivo opta por mirar hacia otro lado mientras la cúpula de una institución clave como la Guardia Civil queda manchada por una investigación por presunta corrupción.

Apunte Jurídico: La directora de la Guardia Civil, Mercedes González, fue citada a declarar como investigada (figura legal que sustituye a la de imputado) por el juez Adolfo Carretero. La investigación se centra en presuntos delitos de prevaricación y tráfico de influencias durante su etapa como delegada del Gobierno en Madrid, en relación con contratos adjudicados a una empresa vinculada a la exmilitante socialista Leire Díez. La imputación formal supone que el juez ve indicios racionales de criminalidad. (Fuente: El Mundo, 26/06/2024).

Podemos también ha puesto el foco en la continuidad del Director Adjunto Operativo (DAO) de la Guardia Civil, Manuel Llamas, reprochando que tampoco se hayan asumido responsabilidades en la cúpula del Instituto Armado.

SEPI: ¿Una ‘fuente de saqueo’ del dinero público?

Las acusaciones de Podemos van más allá de un solo cargo y apuntan a una presunta trama sistémica. Según Pablo Fernández, el ‘caso Leire’ revela que la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) se habría convertido en una «fuente de saqueo de dinero público», utilizada para el cobro de «mordidas» y como origen de «dinero corrupto».

Dato Clave: Podemos cifra en 14 los altos cargos institucionales, de empresas públicas y del propio PSOE que ya estarían siendo investigados en el marco de distintas actuaciones judiciales relacionadas con esta y otras tramas.

Esta grave denuncia ha servido a la formación morada para marcar un punto de inflexión definitivo en su relación con el socialismo sanchista, un socio al que ahora consideran inaceptable.

«Hoy no gobernaríamos con el PSOE. Mucho tendrían que cambiar las cosas para que esa situación pudiera modificarse en el futuro».

— Pablo Fernández, coportavoz de Podemos

La doble vara de medir del Sanchismo

La negativa de Sánchez a tomar medidas contundentes choca frontalmente con la supuesta política de «tolerancia cero» contra la corrupción que el presidente y su partido enarbolan constantemente. La hemeroteca está repleta de exigencias de dimisión a rivales políticos por meras sospechas, mientras que ahora se protege a una alta funcionaria formalmente imputada por la justicia.

La Realidad: Mientras el PSOE y sus socios exigen dimisiones inmediatas en la oposición ante cualquier investigación, el Gobierno de Sánchez mantiene en su puesto a la máxima responsable de la Guardia Civil tras ser imputada por un juez. Esta contradicción evidencia una preocupante degradación de la ejemplaridad y la responsabilidad política, aplicando un estándar para los demás y otro mucho más laxo para los propios.

Podemos, ahora desde la oposición, utiliza esta flagrante incoherencia para intentar recuperar el espacio de la «izquierda de verdad», aquella que, según ellos, no tolera la corrupción y obliga al PSOE a cumplir con unos mínimos éticos que, a su juicio, el socialismo ha abandonado por completo.