Los informes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, presentados ante la Audiencia Nacional, dibujan un panorama desolador de corrupción y fraude fiscal en el sector de los hidrocarburos. En el epicentro de la trama, junto a los ya conocidos cabecillas como Víctor de Aldama y Claudio Rivas, emergen con fuerza dos figuras femeninas: María del Carmen Pano y su hija, Leonor González Pano. Según los investigadores, ambas desempeñaron un rol crucial de «supervisión, control y gestión» en la operativa delictiva.
La empresa Have Got Time (HGT), controlada por la familia Pano, habría defraudado a la Hacienda Pública 49.213.613,36 euros en concepto de IVA durante los años 2021 y 2022, según la cuantificación inicial de la AEAT. La ‘causa Hidrocarburos’ investiga un impago total que asciende a 182 millones de euros.
Carmen Pano: La Supervisora en la Sombra
María del Carmen Pano, administradora o apoderada de al menos doce empresas, es señalada por la UCO como una figura central. Lejos de ser una mera colaboradora, los informes le atribuyen un poder decisivo en la gestión de la empresa instrumental Have Got Time, administrada formalmente por su hija.
– Informe de la UCO ante la Audiencia Nacional
La relación de Pano con los líderes de la trama, Víctor de Aldama y Claudio Rivas, se remonta a 2021. La UCO va más allá y afirma que fue ella, junto a su hija, quien los puso en contacto, actuando como nexo indispensable para la organización criminal. Además, otra de sus empresas, Combustibles Lucinala SL, fue presuntamente utilizada como vehículo para el blanqueo de capitales, canalizando fondos de origen ilícito hacia Portugal y República Dominicana a través de un testaferro.
Los investigadores concluyen que Carmen Pano ejercía «el control directo y operativo» de las mercantiles clave, estando «únicamente supeditada a las órdenes y directrices de los líderes de la organización criminal».
Leonor González Pano: La Testaferro Activa
La hija, Leonor González Pano, no era una simple figura decorativa. Aunque la UCO considera que actuaba como testaferro de su madre para desvincular a los cabecillas del impago directo del IVA, su implicación fue activa y consciente. Su relación laboral con la trama está documentada desde mayo de 2021 a través de contratos de suministro petrolífero entre HGT y Gaslow Abastecimientos, ambas investigadas por fraude millonario.
Aunque Leonor G. Pano figuraba como administradora de HGT, los investigadores sostienen que fue «interpuesta por su madre María del Carmen Pano, verdadera responsable del control de la misma», actuando como «testaferro a las órdenes de los líderes de la organización criminal».
Su participación fue determinante en operaciones estratégicas, como el intento de adquisición de la operadora Metaway Combustibles SL. De hecho, en el domicilio de Claudio Rivas se encontró un acta notarial del 8 de junio de 2022 donde Leonor, en representación de HGT, compraba participaciones de Metaway por un importe de 8.000.000 de euros, una operación que finalmente se frustró.
Para la Guardia Civil, la conclusión es clara: Leonor fue una «pieza fundamental» que, mediante su «participación y colaboración activa», permitió a la organización mantener su capacidad operativa y financiera, asegurando la continuidad del fraude masivo a las arcas públicas.
