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Esther Martínez planta cara a radicales en Bilbao: «Contra los fanáticos, ni un paso atrás»

La secretaria general del PP vasco y portavoz popular en el Ayuntamiento de Bilbao, Esther Martínez, se ha convertido en un símbolo de la resistencia cívica tras plantar cara a un grupo de radicales que intentó reventar la retransmisión de la final del Mundial en una pantalla gigante instalada por su partido. En una entrevista en esRadio, ha dejado claro el principio que guio su actuación y la de cientos de bilbaínos: la defensa de la libertad frente al sectarismo.

«Con los sectarios nunca hay que dar un paso atrás. Lo que hicimos fue defender la libertad».

Los altercados ocurrieron minutos antes del partido entre España y Argentina. Un grupo de individuos, algunos encapuchados, irrumpió en el parque de Doña Casilda lanzando objetos, derribando vallas y saboteando el cableado. La Ertzaintza tuvo que intervenir, identificando a 17 personas e investigando a una de ellas por amenazas con arma blanca.

La batalla política contra el PNV y la realidad de las calles

Martínez ha señalado directamente al PNV por crear un clima hostil, oponiéndose durante semanas a la instalación de la pantalla. Según la dirigente popular, el nacionalismo intentó «cercenar el derecho que teníamos los bilbaínos a poder disfrutar de nuestra selección en nuestras calles, exactamente igual que en el resto de capitales de toda España». Sin embargo, el intento de boicot fracasó estrepitosamente.

LA REALIDAD FRENTE AL RELATO NACIONALISTA

El PNV argumentó que no existía demanda social en Bilbao para ver a la Selección. La respuesta de la ciudadanía fue contundente: 10.000 personas abarrotaron el parque, desmontando la narrativa nacionalista que, en palabras de Martínez, «quiere hacernos pasar a todos por el mismo aro» en una ciudad «plural, abierta y liberal».

La dirigente popular relató cómo los alborotadores «vinieron por la parte de atrás, encapuchados» con el único objetivo de destruir la pantalla. Fueron los propios asistentes quienes, en un acto de valentía, los contuvieron hasta la llegada de la Ertzaintza. «No les íbamos a consentir reventarlo», subrayó.

«Había familias y niños, había que dar la cara»

La imagen de Esther Martínez interponiéndose entre los radicales y los asistentes se viralizó rápidamente. Ella misma explica qué la motivó a actuar sin dudarlo:

«Había cientos y cientos de personas, familias, niños y abuelos. Yo no iba a consentir, en lo que yo pudiera hacer, que les incomodaran, que les agredieran o que se metieran allí. Esas cosas se sienten y uno sabe que tiene que estar y hay que dar la cara. Yo represento a los bilbaínos y doy la cara por ellos».

Martínez también reivindicó la compatibilidad de sentir los colores del Athletic y de la selección española, algo que el nacionalismo más radical no tolera. «Sentimos al Athletic y a la selección, y hay gente a la que eso no le gusta, que solo podemos sentir una cosa, la que ellos decidan», lamentó.

Denuncias por agresión y un clima de intimidación

Los hechos no quedarán impunes. El PP ha confirmado que presentará una denuncia por la agresión sufrida por un militante, Gonzalo Fernández, quien recibió un golpe con un palo. «No se puede consentir que pretendan agredir, señalar… la violencia de siempre, desgraciadamente», afirmó Martínez.

Además, denunció que el acoso no se limitó al parque. Su propio hijo y sus amigos fueron increpados en otros puntos de la ciudad simplemente por vestir la camiseta de la selección española. «Lo que no podemos consentir es eso sin denunciarlo», sentenció.

Finalmente, aunque agradeció la actuación policial, insistió en la responsabilidad política del PNV por el ambiente generado. Su conclusión es una declaración de intenciones frente a la intolerancia:

«Con esta gente tan absolutamente sectaria, lo que no se puede dar nunca es un paso atrás, porque al final son fanáticos que están destilando odio todo el día».