El círculo de confianza de Pedro Sánchez se estrecha bajo la lupa judicial. El juez de la Audiencia Nacional, Santiago Pedraz, ha dado un paso decisivo en la investigación de las presuntas ‘cloacas del PSOE’ al autorizar el análisis del teléfono móvil de Juanma Serrano, exjefe de Gabinete del presidente del Gobierno. El objetivo es determinar su grado de implicación en la trama y desentrañar el contenido de los más de diez mil mensajes que intercambió con Leire Díez, figura clave en las operaciones de fontanería del partido.
La decisión del titular del Juzgado Central de Instrucción nº 5 se produce tras recibir un contundente informe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil. Dicho informe no solo detalla la ingente comunicación entre ambos, sino que también apunta a que Serrano habría sido instrumental para ‘enchufar’ a Díez en Correos, empresa pública que él mismo presidió.
La investigación se centra en un total de 10.842 mensajes intercambiados entre Leire Díez y Juanma Serrano entre noviembre de 2020 y diciembre de 2024.
- 9.355 mensajes a través de WhatsApp.
- 1.487 mensajes a través de Signal.
La justificación del juez: «Determinar su grado de implicación»
El auto del juez Pedraz, al que ha tenido acceso Libertad Digital, es claro sobre la necesidad de la medida. Considera que el análisis del dispositivo es crucial para esclarecer el papel de Serrano en la presunta organización delictiva.
El acceso al móvil «permitiría, en fin, determinar su grado de implicación en la organización creada para llevar a cabo las actuaciones (…) y en la toma de decisiones llevadas a cabo en el seno de la misma, ya que se ha constatado que Leire mantuvo con Serrano constantes conversaciones». El juez califica la medida como «justificada ante el tipo de delincuencia investigada».
El magistrado subraya un episodio revelador que demuestra la ascendencia de Díez sobre Serrano. El 25 de abril de 2024, en plena crisis por el período de reflexión de Sánchez, fue a él a quien contactó primero.
Conversaciones que delatan una operativa paralela
El informe de la UCO, ya en manos del juez, recoge fragmentos de conversaciones que sugieren una operativa coordinada al margen de los cauces oficiales, con reparto de tareas y objetivos políticos claros. Una de las más significativas tuvo lugar justo cuando Sánchez anunció que continuaba en el Gobierno.
Respuesta de Serrano: «En principio sí pero vamos a ver cómo van los acontecimientos».
La trama, según se infiere de los mensajes, contaba incluso con una pata jurídica controlada por veteranos del partido como Gaspar Zarrías, y una red de contactos que llegaba hasta el excomisario José Manuel Villarejo.
Los mensajes intervenidos por la UCO revelan una coordinación precisa. En uno de ellos, Díez escribe: «Gaspar me dice que me llama a partir de las 18:00 cuando aterrice. Yo creo que si es Gaspar el que va a estar pendiente de los temas jurídicos. Deberíamos quedar Javier, tú y yo con él». En otro, informa a Serrano sobre sus contactos con Villarejo: «El de la boina ha dado algunos papeles muy buenos para el jefe«.
La autorización para volcar el contenido del móvil de Serrano abre una nueva y peligrosa vía de agua en el entorno más próximo a Moncloa. El contenido de esos 10.842 mensajes podría ser la clave para desmantelar una de las tramas más oscuras que rodean al actual Gobierno, demostrando la existencia de una estructura paralela dedicada a operaciones de dudosa legalidad para proteger los intereses del ‘jefe’.
