Vox ha declarado la guerra a la conocida como «Ley de Nietos», la norma impulsada por el Gobierno de Pedro Sánchez que ha abierto la puerta a la concesión masiva de la nacionalidad española. El portavoz de la formación, José Antonio Fuster, ha anunciado este lunes el inicio de una ofensiva política y jurídica, tanto en España como en las instituciones europeas, para frenar lo que consideran un ataque directo a la soberanía nacional y un intento de alterar el censo electoral con fines partidistas.
El Origen: Una Disposición Oculta en la Ley de Memoria
La controversia no nace de una ley específica sobre nacionalidad, sino de una disposición adicional en una de las normas más ideológicas del sanchismo. Este mecanismo, que Vox denuncia como una «puerta de atrás», ha provocado una avalancha de solicitudes sin precedentes.
La llamada «Ley de Nietos» no es una ley independiente, sino la Disposición Adicional Octava de la Ley 20/2022, de 19 de octubre, de Memoria Democrática. Esta disposición amplía los supuestos para adquirir la nacionalidad española de origen a los nacidos fuera de España de padre o madre, abuelo o abuela, que originariamente hubieran sido españoles, y que, como consecuencia de haber sufrido exilio por razones políticas, ideológicas o de creencia, hubieran perdido o renunciado a la nacionalidad española. La interpretación laxa de estos supuestos ha permitido una aplicación masiva que desborda el espíritu inicial de reparación histórica.
Cifras que Alarman: Un Nuevo Censo por Decreto
El principal argumento de Vox se sustenta en el impacto demográfico y electoral de la medida. Las cifras oficiales, aunque a menudo opacas, revelan una realidad que el partido califica de «escandalosa». El Gobierno ha convertido la nacionalidad en un trámite administrativo masivo, con consecuencias directas sobre el censo de votantes.
Según datos del Ministerio de Asuntos Exteriores y diversas informaciones periodísticas, el número de personas que han obtenido o están en fase final de obtener la nacionalidad española a través de esta ley supera ya las 500.000. El consulado de La Habana (Cuba) y el de Buenos Aires (Argentina) lideran el ranking de solicitudes, evidenciando una nacionalización en masa que podría alterar el Censo Electoral de Residentes Ausentes (CERA).
La Ofensiva de Vox: «La Nacionalidad Pertenece a la Nación Española»
Fuster ha sido tajante al afirmar que Vox no se limitará a la denuncia mediática. La formación prepara una batería de iniciativas parlamentarias y judiciales para «terminar con una ley que abre la puerta a concesiones masivas de nacionalidad, que altera el valor de ser español y que puede y quiere modificar el futuro político de nuestra nación sin que los españoles hayan sido jamás consultados».
El Gobierno defiende la norma como un acto de «justicia histórica» para los descendientes del exilio. Sin embargo, la realidad de las cifras y la aplicación indiscriminada de la ley apuntan a una estrategia de ingeniería social y electoral, utilizando un supuesto agravio histórico para crear un nuevo caladero de votos afines al socialismo en el extranjero.
La batalla que plantea Vox trasciende la mera crítica política. Se adentra en el debate sobre la esencia misma de la ciudadanía, la seguridad de las fronteras y la integridad del sistema democrático, amenazado, según denuncian, por un Gobierno dispuesto a todo para perpetuarse en el poder.



